20 de enero de 2011

Segundo capítulo. Primera parte.

¡Por fin en casa! Sólo hacía una semana que me fui, pero la había echado tanto de menos... Mi portátil, las postales clavadas en el corcho, mi gato Blas, los peces del acuario, la colección de cd's de jazz que me regaló mi amigo David e infinitas cosas más que hacen de mi piso único.
Me tumbé en el sofá, resoplé mientras me quedaba contemplando el techo sin mover la vista. Perdida en mis pensamientos, tenía fe en que una vez aquí no serían tan dolorosos pero, me equivoqué. Los cojines todavía olian al perfume que me regaló, aunque lo tiré a la basura pasado el primer mes.
¡Un e-mail de mi hermana Stephanie! Odio que sea tan puntual.

De: Stephie45@hotmail.com
Para: HaylieHarrison@hotmail.com
¡Hermanita! Como ves me he acordado de ti, como lo hago siempre. ¿Qué tal ha ido el viaje? Yo también he estado esta semana un poco de relax, me he quedado todas las tardes en casa con Christian y el fin de semana nos fuimos a una cabaña de sus abuelos, en el campo.
Mamá y papá me dan besos para ti, dicen que cuando puedan irán a la ciudad a verte. Yo haré lo mismo, este mes no estoy muy liada y creo que te hace falta una visita mía para subirte la moral. Por cierto, Chris me ha confirmado que te dejará ese juego muy bueno para la PlayStation. Ya sabes que a él le encanta todo eso. Tenemos que hablar, la última vez que hablamos por teléfono tenías muy mala voz. Espero que no sea por el tema de siempre, ¡estoy harta de verte así! Ya tienes veintiséis años, no puedes derrumbarte por un chico durante tanto tiempo como una niña de catorce. Espero que te encuentres mejor y verte con una sonrisa cuando llegue. Avisaré antes de ir. ¡Un beso! Cuidate Haylie.

Mmm, a ver, ¿qué le contesto? El viaje fatal, la gente fatal, yo fatal. No me apetece que venga, quiero estar sola. Paso de videojuegos, de que me hable de su adorable novio. En fin, tendré que disimularlo.

De: HaylieHarrison@hotmail.com
Para: Stephie45@hotmail.com
¡Hola, cariño! El viaje ha ido genial, he conocido nueva gastronomía, cultura, etc. Los bosques eran inmensos y preciosos. El aire era paz que me despejaba del estrés que sufrí en antaño. ¡Todo en orden! Estoy deseando tenerte aquí, y si viene Christian, muchísimo mejor. Así tengo quien me enseñe a jugar, no lo domino muy bien. Dale recuerdos a los papás, diles que les echo de menos (sobretodo a mamá cuando se me estropeó el microondas). Me alegro de que tú también lo pasaras bien esta semana. Te agradeceria que me llamases cuando vayas a venir, para prepararte la cama. Un beso enorme, pequeña.

Lo que me faltaba. Por lo menos, la compañía de mi queridísima hermana me distraerá durante unos días, pero, espero que no le dé uno de sus ataques insoportables.